Batallas mas importantes de la Guerra Civil Española


Batalla de Madrid–> ¿quieres saber más?

combate librado entre las tropas asaltantes de la capital de España y sus defensores durante la Guerra Civil, cuyos hechos fundamentales tuvieron lugar en noviembre de 1936, aunque, en puridad, transcurrió hasta abril de 1939, es decir, hasta el desenlace mismo del conflicto bélico.

Aunque el plan inicial de los militares rebelados en julio de 1936 era la pronta conquista de Madrid, el fracaso del avance de las fuerzas provenientes de Navarra y de la submeseta Norte llevó, desde agosto, a intentar la invasión con los ejércitos traídos desde Marruecos y comandados por el general José Enrique Varela. Éste llegó a las cercanías de la capital el 6 de noviembre, lo que hizo que el gobierno republicano presidido por Francisco Largo Caballero abandonara la ciudad, dejando al mando de la misma a una Junta Delegada del Gobierno (conocida como Junta de Defensa de Madrid) encabezada por el general José Miaja Menant. Tras resistir los duros ataques de los asaltantes, los ejércitos de Miaja, coordinados por su jefe del Estado Mayor, el teniente coronel Vicente Rojo Lluch, y asistidos por 2.500 miembros de las Brigadas Internacionales, pasaron al ataque el día 13, teniendo lugar un encarnizado combate entre las tropas defensoras y las encabezadas por el coronel Juan Yagüe. Diez días más tarde, el propio Francisco Franco ordenaba suspender el ataque frontal contra Madrid.

La lucha por conquistar la capital española tomó desde entonces un rumbo y una estrategia muy distintos. Las derrotas franquistas en Jarama (febrero de 1937) y Guadalajara (marzo del mismo año) supusieron la renuncia a la toma inmediata de Madrid (sustituida por el uso de numerosos bombardeos indiscriminados), hasta los acontecimientos finales de la propia Guerra Civil, cuando de nuevo los combates en su entorno colocaron a la ciudad en el ojo del huracán bélico.

Calles de Madrid destruidas

Batalla de Brunete–> ¿quieres saber más?

librado desde el 6 hasta el 25 de julio de 1937 en la localidad madrileña de Brunete, durante la Guerra Civil española (1936-1939). El origen del choque fue una ofensiva del Ejército republicano, con la que se pretendía aliviar la situación de los frentes en el norte, después de la conquista de Bilbao por las tropas franquistas (19 de junio), sin alejarse de su objetivo primordial de defender Madrid. Dirigió el ataque el general José Miaja, con unos 50.000 hombres. Inicialmente, Enrique Líster alcanzó el 6 de julio Brunete, localidad situada entre Móstoles y El Escorial, entonces próxima al cuartel de mando del general franquista José Enrique Varela, organizador de la defensa.

Las fuerzas rebeldes, incluida la alemana Legión Cóndor, contraatacaron el día 18 y lograron derrotar a la ofensiva republicana el 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol (Santiago el Mayor), lo que el general Francisco Franco estimaría luego como providencial. La batalla fue extremadamente dura, y a los republicanos les permitió lograr un leve retraso en la campaña franquista del norte, pero perdieron cerca de 25.000 hombres frente a los más de 13.000 del bando contrario.

Mapa de la Batalla


El sitio del Alcázar de Toledo

Diario de Operaciones del Alcazar de Toledo

Al producirse la sublevación que da comienzo a la Guerra Civil Española, el Gobierno Central pretende la máxima eficacia en la defensa de Madrid. Por ello solicitó las armas de la escuela de Toledo (que en ese momento vacacional carecía de estudiantes). Según el relato de Moscardó, contaban con el siguiente armamento:

Se contaba con el armamento de la Guardia Civil, Academia, Escuela de Gimnasia y Guardias de Asalto y Seguridad.

  • 800.000 cartuchos de fusil y ametralladora (procedentes de las Fábricas de Armas)
  • 1.200 fusiles y mosquetones
  • 200 petardos pequeños de trilita.
  • 50 granadas rompedoras de 7 cm.
  • 50 granadas de mortero Valero de 51 cm.
  • 50 disparos de rompedora.
  • 13 ametralladoras Hotckiss de 7 mm.
  • 13 fusiles ametralladores, de la misma marca y calibre, todo en uso por los alumnos en sus prácticas.
  • 4 cuatro cajas de granadas de mano Laffite -ofensivas, 200-
  • 2 piezas de montaña de 7 cm.
  • 1 explosivo eléctrico.
  • 1 mortero de 50 mm
  • 1 caja de granadas de mano -incendiarias, 25-.

Sin embargo, Moscardó se negó en repetidas ocasiones a dar el armamento a los defensores de Madrid, poniendo toda clase de disculpas. Incluso un Diputado se presentó en persona en Toledo pero, por temor a quedar secuestrado, tuvo que desistir en su intento. Según Moscardó:

[…] Desde el Gobierno Civil y por teléfono me comunicaron que un Diputado socialista se había presentado con orden del Gobierno de hacerse cargo del armamento de los Caballeros Alumnos y de la Guardia Civil, y se le contestó que subiese al Alcázar, que allí se trataría el asunto; pero el Diputado optó como mejor solución la de marcharse a Madrid directamente, viendo, indudablemente, que no sólo no conseguiría su objeto, sino que él corría un verdadero peligro de caer en rehenes.

La insistencia en que entregara las armas a los leales a la república fue continua. Constan solicitudes procedentes del subsecretario de Guerra, general Federico de la Cruz Boullosa, del teniente coronel Juan Hernández Sarabia, de los generales Sebastián Pozas Perea, José Riquelme y López-Bago y del ministro de Instrucción Pública, Francisco Barnés Salinas entre otras. Acorralado, tomó varios rehenes más entre la población civil y entre izquierdistas y declaró el estado de guerra el día 21 de julio:

[…] Con objeto de obstaculizar todo pedí la orden por escrito, pues aunque se me decía que era Sarabia en persona, podía ser otra persona, y siendo asunto de tanta monta, necesitaba tener la seguridad completa de la certeza de la persona y orden. Todo esto exasperó en Madrid y dieron órdenes por teléfono en todos los tonos, y ya a la vista de la tirantez existente, se dispuso la declaración del estado de guerra el día 21 y la recogida de las municiones, que fueron llevadas, naturalmente, al Alcázar, y desde este momento empieza el asedió del Alcázar, adonde se llevó al Gobernador Civil con sus familiares y varias personas más izquierdistas en calidad de rehenes.

Certificado de Moscardó. 1939

Se recluye en el Alcázar el 22 de julio con unas 1.800 personas (sobre todo guardias civiles, oficiales, soldados y jóvenes militantes derechistas junto a sus familias), así como un número indeterminado de rehenes que algunas fuentes izquierdistas cifran en torno a 100 mujeres y niños.

Las fuerzas republicanas cercaron el Alcázar, sometiéndolo a bombardeos, cañoneo de artillería y ataques con tanques. No consiguieron acabar con la resistencia de Moscardó y sus hombres. El 28 de septiembre se produce la ocupación de Toledo por los franquistas, que habían conseguido pasar el estrecho de Gibraltar en una operación aérea y que tras arrasar gran parte de Extremadura y seguir por el valle del Tajo, se habían desviado de su ruta hacia Madrid con el objetivo de liberar el Alcázar. La operación tuvo un gran efecto propagandístico.

Tras el fin del asedio, Moscardó, cuadrado ante el general José Enrique Varela, pronuncia una famosa frase: Mi general, sin novedad en el Alcázar. Fue ascendido a general y premiado con la Cruz Laureada de San Fernando. Después manda la división de Soria y, en 1938, el Cuerpo de Ejército de Aragón.

Contrariamente a las fuentes nacionalistas, de los 1800 asediados, solo 13 eran cadetes (julio era periodo vacacional). En total, durante los 70 días de asedio murieron 87 militares en el interior del Alcázar, –en su mayoría Guardias Civiles– junto a todos los rehenes previamente secuestrados, segun fuentes izquierdistas.

La defensa del Alcázar fue considerada un símbolo de heroísmo en la España franquista.

Alcazar de Toledo


Gernika

Durante la Guerra Civil española (1936-1939), Gernika quedó devastada por el bombardeo alemán de 1937, a pesar de no ser un centro estratégico importante. Esta masacre inspiró el monumental óleo de Picasso Guernica (1937), que en la actualidad forma parte de los fondos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Población (2001), 15.264 habitantes.

Guernica, capital cultural e histórica vasca, tenía antes del ataque una población de unas 5.000 personas, a las que habría que añadir un gran número de tropas que se retiraban para preparar la defensa de Bilbao y refugiados que huían del avance de las tropas franquistas. En ese momento no tenía ningún tipo de defensa antiaérea, aunque sí tenía tres fábricas de armas, una de ellas de bombas de aviación.

La Legión Cóndor tenía como Jefe de Estado Mayor al Teniente Coronel Wolfram von Richthofen, el cual al parecer ordenó el bombardeo. Wolfram von Richthofen, era primo del aviador alemán de la Primera Guerra Mundial Manfred von Richthofen, el Barón Rojo.

El grupo de bombardeo estaba formado por cuatro escuadrillas de Ju-52 y la escuadrilla VB 88 de bombardeo experimental con Heinkel He 111, y Dornier 17, los bombarderos fueron escoltados por cazas Heinkel He 51 de las escuadrillas de caza 1 y 3.J/ 88 y por los Me-109 del 2.J/ 88 ,escuadrilla que estaba bajo el mando del Teniente Gunther Lützow. Asimismo cierto número de aviones de caza italianos participaron en la misión. El ataque empezó a las cuatro y media de la tarde. Aunque posteriormente se dijo que el objetivo de la operación, era la simple voladura de un puente, el hecho real es que tanto el puente como una fábrica de armas, situada en las afueras de la población, resultaron intactos.

Sin embargo, el ataque fue devastador, los bombarderos lanzaron una gran cantidad de bombas de 550 lb, y más de tres mil proyectiles incendiarios de aluminio de 2 lb sobre el casco urbano de la ciudad. Los cazas Heinkel He 51, entretanto, disparaban en vuelo rasante a las tropas que huían del lugar. La destrucción fue tan grande que provocó un intenso humo ,por lo que los ultimos bombarderos,al no poder ver los objetivos ,descargaron las bombas a ciegas. A las siete y media de la tarde terminó el ataque, no pudiéndose apagar totalmente el incendio hasta el día siguiente.

Gernika destruido

guerra civil Gernika Picasso


Batalla de Guadalajara–> ¿quieres saber más?

combate bélico librado desde el 8 hasta el 21 de marzo de 1937, en las proximidades de la ciudad de Guadalajara, durante la Guerra Civil española. Se enmarca dentro de la que es considerada como segunda fase de ésta, que dio comienzo una vez fracasado inicialmente el acoso directo rebelde a la capital de España en lo que dio en llamarse batalla de Madrid. Las tropas republicanas comandadas por el general José Miaja, al frente de la Junta Delegada del Gobierno y asesorado por el coronel Vicente Rojo, acababan de derrotar en febrero de 1937 a las fuerzas sublevadas en la batalla del Jarama. No obstante, éstas volvieron a pretender cercar Madrid, esta vez desde el noreste, intentando primero conquistar las ciudades de Guadalajara y Alcalá de Henares. Para ello, los mandos militares rebeldes decidieron que las tropas enviadas por el dictador italiano Benito Mussolini, el llamado Corpo Truppe Volontarie (CTV), llevaran a cabo el principal ataque a partir del 8 de marzo de ese año. La batalla tendría lugar entre las localidades de Brihuega y Cifuentes, situadas al noreste de la ciudad de Guadalajara.

Comandado por el general italiano Mario Roatta, el CTV contaba con más de 200 carros de combate, cuatro divisiones motorizadas e incluso aviación, además de un imponente equipo artillero y unos 40.000 hombres. Ayudados por una división comandada por el general José Moscardó, que les apoyaba con sus 10.000 soldados desde su flanco derecho, los italianos conquistaron Brihuega el 10 de marzo y la localidad de Trijueque un día más tarde. De inmediato, las fuerzas republicanas de la zona fueron reemplazadas por el IV Cuerpo de Ejército (cerca de 30.000 soldados), mandado por el teniente coronel Enrique Jurado e integrado por apenas tres divisiones, al frente de las cuales se encontraban Cipriano Mera (en cuya división se integraban miembros de las Brigadas Internacionales), Enrique Líster y, desde el día 13, el brigadista internacional italiano Nino Nanetti. El 14 de marzo, los hombres de Jurado detuvieron el ataque franquista y cuatro días más tarde recuperaron Brihuega, lo que provocó la inmediata desbandada de los miembros del CTV y el final de los combates en la zona el día 21 de ese mes. El ataque de los sublevados se había saldado con el fracaso y les había ocasionado unos 500 muertos, 2.000 heridos y 400 prisioneros. El triunfo republicano, pese a sus 2.000 muertos y casi 4.000 heridos, llevó a las fuerzas franquistas a trasladar el teatro de sus operaciones al norte de España.

Batalla de Guadalajara

Batalla del Ebro

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